fístula perianal

Qué es una fístula perianal y cómo se cura

Una fístula perianal es un término médico usado para nombrar la herida con forma de cavidad pequeña o túnel causada, por lo general, por un absceso anorrectal. Este tipo de lesión se ubica desde el interior del recto hasta la piel alrededor del ano. Suele aparecer a consecuencia de alguna infección que comienza en la glándula anal, formando el absceso (acumulación de pus bajo la piel) que drena espontáneamente o por métodos quirúrgicos. El absceso también puede formarse por causa de una fisura anal (o ruptura de la mucosa del ano). Y una vez que ha drenado el pus, se forma la cavidad que conecta la glándula anal con la piel cercana al ano.

Es una enfermedad común entre adultos y en aquellos niños que padecen trastornos inflamatorios intestinales como la Enfermedad de Crohn.

¿Cuáles son los síntomas de una fístula perianal?

Una fístula perianal, puede presentar uno o más orificios que comúnmente pueden visualizarse a simple vista. Desde ellos se expulsa pus o materia fecal a veces con rastros de sangre, lo que genera irritación de la piel alrededor del ano, provocando dolor, enrojecimiento, inflamación y escozor.

El dolor propio de esta lesión puede aumentar al momento de sentarse, defecar, estornudar o toser, con una intensidad que varía según la presión con la que se hagan estas acciones.

Los síntomas más comunes de la aparición de una fístula perianal (por los que se suele consultar al médico) son:

  1. Dolor intenso en la zona perianal (entre el ano y el recto) al sentarse, defecar, estornudar o toser.
  2. Secreciones de pus, materia fecal y sanguinolenta.
  3. Un bulto duro, rojizo, con la piel tensa, caliente y dolorosa al tacto, característico del absceso que causa este tipo de lesión.
  4. Defecaciones dolorosas a causa de la inflamación.
  5. Malestar general, fiebre, escalofríos, dolor muscular y de las articulaciones a causa de la infección.

¿Qué causa una fístula perianal?

Ocurre porque una vez que se acumula pus en el interior de una cavidad, esta va a terminar drenándolo hasta formar una especie de conducto o túnel. Esa es la causa más probable de la formación de la fístula. Los factores de riesgo que predisponen a la formación de la fístula perianal son los siguientes:

  1. Una infección o inflamación, una herida (incluso aquella generada por una cirugía previa) o la obstrucción de la glándula anal.
  2. La infección de una fisura anal, es decir, de la ruptura de la mucosa anal.
  3. Una infección de transmisión sexual.
  4. La Enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, diverticulitis u otros trastornos intestinales que generen inflamación de la zona anorrectal.
  5. Tratamientos de radioterapia de tejidos perianales o cercanos a esta zona.
  6. Quimioterapia.
  7. El cáncer anorrectal.
  8. Uso de corticoides.
  9. Diabetes.
  10. Debilidad del sistema inmunitario.
  11. Traumatismos a causa de sexo anal o por cuerpos extraños.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Una vez en la consulta, el médico realizará un examen físico, para buscar la presencia de orificios, aperturas o abscesos que le indiquen si está en presencia de una fístula perianal. Es posible que la lesión no se encuentre en la superficie. Por lo que realizará un tacto rectal, para determinar la longitud y demás características del trayecto de la fístula perianal. También puede utilizar un instrumento especial (anuscopio) para observar el interior de la fístula, tomar muestras y hacer un diagnóstico preciso.

En la fase de diagnóstico, se busca determinar qué ha causado la aparición de la fístula, es decir, la patología subyacente (Enfermedad de Crohn, úlceras, diverticulitis, cáncer, etc). Por eso, se acompañará el tacto rectal con otras pruebas que indique el facultativo, como por ejemplo ecografía anal o endoanal, sigmoidoscopía (observación del intestino grueso), resonancia magnética, tomografía, entre otras.

¿Cómo se cura una fístula perianal?

Cuando la fístula perianal está causada por la Enfermedad de Crohn, la lesión se trata con antibióticos, inmunosupresores, antiinflamatorios, analgésicos o los medicamentos que indique el facultativo. También se recomienda una hidratación suficiente y el consumo de fibra en la dieta diaria. En este caso, la intervención quirúrgica pasa a ser la última opción.

El tratamiento paliativo de las molestias causadas por fístulas perianales, puede ser el mismo que se usa para tratar las hemorroides, aunque va a depender de la gravedad de la lesión.

El único tratamiento capaz de eliminar una fístula perianal completamente es la intervención quirúrgica. Una vez que desaparece la fístula, desaparecen también las molestias que ella generaba: dolor, secreciones, inflamación, sangramiento, etc.

fístula perianal

¿Cuáles son los riesgos de practicarse la intervención quirúrgica?

Los riesgos o complicaciones que podrían presentarse luego de la intervención quirúrgica para eliminar una fístula perianal son:

  1. Algunos pacientes pueden experimentar sangrado de la herida, inflamación, dolor y retención de la orina.
  2. Que vuelva a aparecer la fístula tras la cirugía. Por lo tanto, el paciente se debe someter a una nueva intervención quirúrgica para eliminarla.
  3. En algunas ocasiones el paciente puede presentar dificultades para orinar, a diferencia de cómo lo hacía antes de la intervención.
  4. El paciente puede contraer una infección urinaria.
  5. Si sufre de la Enfermedad de Crohn, la sanación puede requerir mayor tiempo postoperatorio.
  6. Aunque es raro, pueden presentarse complicaciones mayores después de la intervención. Por ejemplo, la ocurrencia de infecciones severas en la zona intervenida, la estenosis (reducción del conducto anal) o que el paciente adquiera incontinencia anal (tanto de gases como de heces). Esta complicación también está asociada a las enfermedades previas del paciente y a la praxis del cirujano.

Seguir las indicaciones de tu médico de confianza, es muy importante para prevenir la reaparición de la lesión. Por lo tanto, el diagnóstico preciso de la lesión, junto a la selección adecuada de la técnica de intervención quirúrgica a realizar, debe estar seguido del cumplimiento estricto del tratamiento ordenado por tu médico. De este modo, la fístula perianal se cerrará completamente y no volverá a aparecer.

¿Cómo prevenir las fístulas perianales?

  • Seguir una dieta balanceada, rica en fibra, frutas, vegetales y ligera de grasas animales (que tu ración esté llena de colores naturales). Así evitarás el estreñimiento y fortalecerás tu sistema inmune.
  • Evitar los alimentos refinados.
  • Hidratarse diariamente.
  • Mantener la higiene de la zona anorrectal.
  • Evitar la vida sedentaria: Hacer ejercicio moderado con regularidad.

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