Erisipela

Erisipela (o disipela): síntomas, contagio, causas y tratamiento

La erisipela es una infección que ocurre en la piel, específicamente en la capa superficial. Suele producir heridas inflamadas, dolorosas y muy rojas. Estas suelen desarrollarse particularmente en el rostro, las piernas, los brazos y, en ocasiones, en otras partes del cuerpo. Asimismo, se considera como una enfermedad de alta recurrencia en personas mayores de cincuenta años, diabéticos y obesos.

Síntomas de la erisipela

Imagen de Wikipedia

La bacteria causante de la erisipela se denomina Streptococcus Pyogenes. Por otra parte, entre los síntomas de esta enfermedad, que aparece de manera inesperada, están los siguientes:

  • Heridas con dolor, inflamadas y enrojecidas.
  • Ardor en el área afectada.
  • Machas con bordes irregulares y elevados.
  • Oscurecimiento de la zona afectada. También, formación de ampollas, en este caso, se le conoce como erisipela bullosa.

Forma de contagio

Se debe a una infección bacteriana, causada principalmente por diferentes clases de estreptococos como: Streptococcus pyogenes, Streptococcus agalactiae, Pseudomonas aeruginosa y enterobacterias.

Su tipo de contagio no es trasmitido de una persona a otra.  Por ello, se tiene que tener en cuenta la aparición de la sintomatología para evitar su propagación. Asimismo, las personas con diabetes o que tengan un sistema inmune débil son las que más posibilidades de riesgos tienen.

Dicha bacteria, coloniza todo el organismo desde el momento que penetra en la piel. Lo cual, puede suceder por una herida, picadura y cualquier otro tipo de vulnerabilidad  en el sistema inmunológico del individuo.

¿Qué causa la erisipela?

La infección surge por la colonización de bacterias estreptocócicas en el cuerpo. Por consiguiente, suele afectar más en áreas como las manos y los pies. Debido a que son las zonas más  vulnerables al roce de objetos o elementos que pudiesen ser portadores de las bacterias.

Cualquier persona pudiese desarrollar esta infección. No obstante, los individuos fumadores, quienes ingieran alcohol o tengan una vida poco saludable, son más susceptibles. Por lo tanto, la mejor manera de evitar padecerla es cuidar la piel. Sobre todo, si se presencian heridas abiertas que pudieran contaminarse rápidamente.

Tratamientos recomendados

Lo principal es el uso de antiinflamatorios. Así como también, el uso de paños con agua tibia sobre las heridas para aliviarlas. No hay que dejar a un lado el reposo dependiendo del área afectada. Si se trata de las piernas, conviene  mantenerlas  elevadas, esto permitirá reducir el dolor. La medicación más usada es la penicilina, debido a que su reacción es inmediata.

En el caso de que la persona desarrolle alergias a este antibiótico, podrá recurrir a otros fármacos como la ciprofloxacina y la azitromicina, previa indicación del médico.

Consejos para tratar la enfermedad

En caso de presentarse fiebre, dolor agudo, o ardor incontrolable, será necesario acudir inmediatamente a un especialista. De esta forma, se realizará una evaluación y diagnóstico para indicar el tratamiento adecuado para su recuperación.

Las personas adultas, sobre todo, los que padecen de diabetes deben tener un estricto control de sus niveles de glucosa. Además, cuando se tengan heridas en la piel no pueden ser descuidadas porque fácilmente las bacterias pueden entrar por allí.

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