Diabetes

¿Qué es la diabetes? Tratamiento, síntomas, causas y prevención

Una de las enfermedades más comunes es la diabetes, proceso en el cual los niveles de azúcar son altos. Debido a la complejidad de su identificación, el número de personas con esta patología aumenta constantemente. Aspectos como el alimento, ejercicio y peso, suelen avanzar estas complicaciones a una fase extrema.

¿En qué consiste la diabetes?

El organismo tiene varios componentes como la glucosa, encargada de procesar alimentos con azúcar. Al mismo tiempo, estos niveles de azúcar en algunos metabolismos son elevados para la sangre, creando una hiperglucemia. Esta situación impide un recorrido de la glucosa equilibradamente, siendo diagnosticada como una enfermedad diabética.

Diabetes
Imagen de Pixabay

La glucosa debe incorporarse dentro de cada célula del cuerpo, así mantiene un fluido sanguíneo sano. Cabe destacar que, este proceso requiere de insulina, una hormona generada en el páncreas y responsable de incorporar la glucosa. Actuando de forma estimulante, proporciona un mensaje de alerta en las paredes de cada célula. De hecho, existe un lugar determinado en la pared que funciona como una entrada, llamado receptor insulínico.

Los problemas inician cuando el receptor no reacciona ante el llamado de la insulina, ya que se disparan lo niveles de azúcar. La cantidad de glucosa, que las células no están consumiendo, es alojada en la sangre provocando una retención de líquido. De este modo, es desarrollada la enfermedad crónica, que además pueden dividirse en tipo I y tipo II.

Características de la diabetes tipo I

La diabetes tipo I, es una patología causada por la deficiencia pancreática en el momento de aportar insulina al sistema. En concreto, las personas con esta enfermedad mantienen un estado de insulinodependiente, puesto que la insulina debe ser suministrada.

Mucho antes de los 30 años, la poca insulina en el cuerpo, comienza a mostrar grandes dificultades. Para ser más específicos, las células requieren de una fuente enérgica similar a la glucosa.  Cuando no perciben tales propiedades transmitidas por la insulina, comienzan a buscar opciones y optan por los componentes de la grasa.

Generalmente, los pacientes del sexo masculino son aquellos cuerpos donde la enfermedad tipo I es desarrollada. Una particularidad es la manifestación de un aliento agrio, el cual es provocado por un compuesto químico, llamado cuerpo cetónico. Posterior a la realización de ejercicios intensos, el olor es aún más predominante.

¿Qué factores negativos promueve?       

En el transcurso de una enfermedad tipo I, los síntomas son variados y se agrupan de la siguiente manera:

Poliuria

Este es relacionado con una expulsión de líquido urinario, abarcando aproximadamente de 3 a 5 litros diarios. Lo peor del caso es que la sensación incesante se percibe en horas nocturnas, evitando un descanso correcto. La poliuria es resultado de la alta cantidad de azúcar que afecta las vías urinarias.

Polidipsia

Como consecuencia de la presión sanguínea, cargada de glucosa, el cerebro se estimula en zonas receptoras. Este fomenta el requerimiento urgente de líquido, colocando el cuerpo en una situación de deshidratación. La persona atendiendo esta solicitud interna, opta por consumir bebidas dulces y termina perjudicándose. Efectivamente, estos líquidos incrementan la glucosa, intensificando los signos de una polidipsia.

Polifagia

Las células, al no recibir glucosa, se encuentran en una posición decaída, es decir, no contienen propiedades nutritivas. Es por esto que la persona muestra señales de constante apetito y saciar las ansias se convierte en algo difícil. Por si fuera poco, el sistema reacciona de manera contraria y comienzan a disminuir el peso corporal. Es posible que en un mes, la perdida este alrededor de los 4 u 8 Kg.

Gravedad de una patología tipo II

La diabetes tipo II es no insulinodependiente, ya que deriva de los siguientes 2 factores:

  • La insulina tiende a sufrir ciertas alteraciones desfavorables para sus funciones
  • Además, desarrolla problemas durante una interacción celular

Es una enfermedad bastante regular en países desarrollados y su diagnóstico exacto es complejo.  Hecha esta salvedad, una persona puede contener los síntomas e iniciar un control médico para descubrir si presenta este padecimiento. Lo preocupante del diagnóstico es que resulta realmente lento, de 6 meses o incluso una variedad de años.

Entre sus características, esta carece de males olores bucales en comparación a la de tipo I.  Por otro lado, es una enfermedad hereditaria que evoluciona mediante un proceso lento. Los riesgos son altísimos en mujeres embarazadas y personas con ciertas patologías,  de todos modos es relevante estudiar aspectos como:

Antecedentes familiares

  • Individuos con sobrepeso.
  • Desarrollo de una hiperglucemia mientras transcurrió un embarazo.
  • Bebes recién nacidos con un peso de 4 Kg.
  • Personas en etapa de vejez con un nivel elevado de colesterol.

¿Cuáles son los mecanismos de diagnósticos utilizados?

  • Glucemia basal: se trata de un estudio realizado con los niveles de la sangre que exige un ayuno nocturno. Luego al observar los resultados, las posibilidades de padecer la enfermedad son descartadas cuando indican un promedio ente 70-126 mg/dl.
  • Curva de glucemia: también se conoce como prueba de tolerancia a la glucosa oral. Antes de efectuar este diagnóstico, no es recomendable ingerir alimentos ni tampoco fumar algún tipo de cigarrillo. Luego de cumplir con los parámetros, el especialista suministra una sustancia compuesta de glucosa y continúa con extracciones de sangre. De esta manera, comprueba el nivel de azúcar y ratifica la posibilidad de esta patología.
  • Glucemia al azar: es la recomendada en personas con síntomas previos y sin ayunos efectuados.

¿Cómo impedir una diabetes tipo I y II?

Con respecto a la diabetes tipo I, la ciencia ha intentado implementar ciertos mecanismos, pero ninguno resulta factible. Ahora, la de tipo 2 es una cuestión que depende de la rutina alimenticia. Por ejemplo, las personas con obesidad contienen un organismo ideal para ser atacado. Por lo tanto,  deben evitar:

  • Sedentarismo,
  • Comida chatarra,
  • Gaseosa con niveles altos de glucosa.

De manera general, es importante eliminar alimentos de grandes calorías, aumentando el consumo de frutas y verduras. Tomar 30 minutos de la cotidianidad, exclusivos para una suave o fuerte rutina de ejercicios.

Control de medicamentos

Existen tratamientos vía oral que disminuyen la prolongación de una enfermedad de tipo II. Uno de estos, es el tratamiento con metformina que obstaculiza el desarrollo de ciertas complicaciones. No obstante,  es importante recibir opiniones y diagnósticos profesionales y evitar el surgimiento de otros daños.

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