glucosa basal

Glucosa basal. Conoce los niveles normales, altos y bajos

Cuando hablamos de glucosa, refiriéndonos a un tema de salud, enseguida nos viene a la mente la diabetes, y el desbalance que se produce en esta enfermedad con referencia a los niveles de glucosa (mejor llamada técnicamente “glicemia”) en la sangre de quienes padecen esta enfermedad en sus diversas modalidades. Para poder caracterizar el estado de salud relacionado a los niveles de glicemia en la sangre, debemos acceder a esos valores a través de pruebas específicas de laboratorio. En este caso, las dos pruebas que se realizan principalmente para medir los niveles de glucosa sanguínea son, en primer lugar, la prueba de glucosa basal, o glicemia basal, llamada también prueba de tolerancia a la glucosa en ayunas o prueba de glucosa plasmática en ayunas. La segunda prueba diagnóstica de los niveles de azúcar en sangre se denomina prueba de glucosa postprandial.

¿Cuál es la diferencia entre la prueba de glucosa basal y la de la glucosa postprandial?

Ambas pruebas son importantes para caracterizar el estado metabólico del paciente, pero se basan en la condición metabólica particular de dos momentos distintos en los que el cuerpo se enfrenta a la glucosa que circula por su sistema vascular. Veamos de qué se trata cada una de estas pruebas y qué información suministran en cada caso.

  • La glucosa basal o tolerancia a la glucosa en ayunas es una prueba que se realiza luego que se ha sometido el cuerpo del paciente a un ayuno severo durante 8 horas como mínimo, pudiendo únicamente ingerir agua durante ese periodo y hasta que se toma la muestra de sangre para realizar la cuantificación.

Esta prueba, tal como su nombre lo expresa, muestra los valores sanguíneos de glucosa de base, en ayunas, antes de comer.

  • En cambio, la prueba de glucosa postprandial se realiza una vez que han transcurrido dos horas luego de que el paciente ha ingerido una muestra controlada de alimentos ricos en glucosa, después de haber pasado también un mínimo de 8 horas en ayunas. Normalmente se administra una solución glucosada de concentración conocida y estandarizada, equivalente a 75 g de glucosa disuelta en 300 ml de agua.
  • Una tercera prueba muy útil, que se realiza en ocasiones, es la de la hemoglobina glicosilada (HbA1c). Es una prueba mucho mas precisa e informativa que las anteriores, pues es capaz de detectar el nivel promedio de glucosa en la sangre durante los últimos tres meses.

De las tres pruebas mencionadas, la de glucosa basal es la que realiza de rutina, debido a su facilidad de implementación y costo mas bajo que las dos restantes.

Pasemos ahora a revisar cuáles son los valores que los especialistas (la OMS y la Asociación Americana para la Diabetes) han determinado como niveles críticos para catalogar un índice de glicemia como bajo, normal o alto, y sus consecuencias en la salud.

La glucosa basal

Valores aceptados en la normoglucemia

Existen valores de referencia para la medición de la glucosa sanguínea basal en dos circunstancias diferentes; si se realiza la prueba habiendo guardado el ayuno adecuado previamente, o si, en cambio, la prueba se realiza de forma ocasional, sin haber tenido la oportunidad de guardar el ayuno previo.

  • En el primer caso, cuando hay ayuno previo, el valor estimado como normal para la glucosa basal sanguínea no debe superar los 100 mg/dl (5,6 mmol/l) (milimoles por litro).
  • Si la prueba de glucosa se hace de forma aleatoria, no habiendo respetado el ayuno, los resultados van a depender de la cantidad de carbohidratos ingeridos en la última comida y del tiempo transcurrido desde esta hasta la toma de la muestra. En general, existe una convención de que un máximo de 125 mg/dl (6,9 mmol/l) es un valor aceptable para esta prueba, aunque sería indicado repetirla guardando el ayuno y acudiendo luego a una cita médica, pues los valores aceptados como mas idóneos están alrededor de 80 mg/dl y no deberían exceder los 100 mg/dl.

Valores considerados como hiperglicemia

  • Los niveles mantenidos de glucosa basal alterada en valores que oscilan entre 110-125 mg/dl (5,6-6,9 mmol/l) se consideran como una condición prediabética y ameritan control médico estricto.
  • Niveles de glucosa basal equivalentes a 126 mg/l (7 mmol/dl) o superiores a el, o valores iguales o mayores a 200 mg/dl en pruebas aleatorias, se consideran ya una diabetes tipo 2 establecida.
  • Frecuentemente, la diabetes tipo 2 está acompañada de tres síntomas característicos que contribuyen a su diagnóstico, junto a los valores sanguíneos de glucosa; se trata de la polidipsia (sed permanente), poliuria (pulsión por una micción frecuente) y la tendencia inexplicable a la pérdida de peso, a pesar de mantener el buen apetito.

Valores estándar para la hipoglucemia

  • Si se toma de forma estricta, la hipoglucemia solo debe considerarse cuando los valores de glucosa basal se encuentran por debajo de 55 mg/dl, salvo en personas con diabetes, cuyos valores mínimos no suelen bajar de 70 mg/dl, aunque a veces logran reducirlo hasta 60 a 65 mg/dl.
  • Hay que tener cuidado con esas reducciones de glucosa en diabéticos, sobre todo si es brusca, pudiendo venir acompañada de mareos, e incluso desvanecimientos, porque aun cuando la caída del valor de dicha glucosa no se encuentre en valores mínimos, un paciente diabético percibe valores todavía altos de glucosa para si -pero menores a sus valores regulares alterados- como si se tratase de una hipoglucemia.

Importancia del control de la glucosa basal para la salud

Si la condición hiperglicémica persiste sin control, a la larga el azúcar en el torrente sanguíneo va produciendo el deterioro del sistema cardiovascular, originando patologías como hipertensión y enfermedades cardíacas y circulatorias (hasta el posible advenimiento de un paro cardíaco),  formación de úlceras diabéticas (particularmente en la parte baja de las piernas y los pies), fallas renales, dificultades en la visión hasta culminar en ceguera por daño al nervio óptico, y daños al sistema nervioso, particularmente en los nervios periféricos, mas frecuentemente en los de los dedos de manos y pies.

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