Cepillos de dientes

5 consejos clave para tener unos dientes más sanos

La salud de nuestra boca y dientes es algo que solemos dejar apartado hasta que empiezan a manifestarse los problemas. Los dientes picados, los dolores de muelas, las encías que sangran, el mal aliento… Todo esto causa molestias que pueden afectar a nuestra alimentación y hasta a nuestra salud mental. Por eso, hay que tener muy claro qué hay que hacer para disfrutar de una buena salud bucodental.

¿Y cómo se puede gozar de algo así? Pues es muy sencillo. Sigue los consejos que vamos a darte a continuación para tener unos dientes, encías y boca más sanos.

Cómo tener una mejor salud bucodental

El primer consejo que debemos darte para tener la mejor salud bucodental posible es que acudas a un especialista con cierta frecuencia. Lo ideal es visitar a un dentista de confianza al menos una vez cada tres meses para que haga las revisiones pertinentes y pueda avisarte en caso de detectar algo anómalo, o darte algunas recomendaciones extra para tu boca. Centros como esta Clinica dental en Málaga cuentan con un genial asesoramiento y seguimiento que garantiza una sonrisa blanca y sana. Además, es muy importante seguir sus recomendaciones. Cada boca y dientes son diferentes, cada uno requiere unos cuidados más o menos especiales.

Los especialistas indican que hay que cepillarse los dientes al menos dos veces al día. Lo ideal es que sea al menos una vez tras cada comida principal, es decir, tras el desayuno, tras el almuerzo y tras la cena. Sin embargo, en caso de falta de tiempo o de que surjan problemas, también es viable hacerlo solo tras el desayuno y tras la cena. El cepillado, por otra parte, debe ser cuidadoso. Apretar demasiado el cepillo puede herir las encías, y además debe hacerse con una inclinación de 45 grados y con movimientos suaves de ida y de vuelta en círculos. La parte exterior, la parte interior, las superficies y hasta la lengua deben formar parte de tu rutina de limpieza habitual. También es sumamente importante usar el cepillo de dientes adecuado, algo que dependerá sobre todo de la sensibilidad de tus dientes y encías.

Dicho esto, es aconsejable reducir la ingesta de bebidas ácidas. Los refrescos, los zumos y el vino pueden ser dañinos para tu dentadura al atacar a su esmalte, lo que puede derivar en una mayor sensibilidad o incluso en una mayor presencia de caries o de bacterias. Si se toman bebidas, es aconsejable tomar agua después para contrarrestar su efecto. Casi lo mismo se puede decir de dulce y golosinas, de alimentos con azúcar. Son una fuente casi inagotable de caries, por lo que se recomienda cepillar tras comerlos y reducirlos en la dieta al máximo posible.

Por otro lado, es muy importante mantener una dieta variada, ya que aportará los nutrientes esenciales no solo para garantizar nuestro bienestar, sino también el de nuestra boca. El calcio, el fósforo, el magnesio y vitaminas como la A, la C o la D son esenciales para que nuestra dentadura permanezca fuerte, blanca y sana, al igual que para cuidar nuestras encías. Mantener una dieta desequilibrada puede acabar causando daños irreversibles para nuestros dientes, es algo que no debes olvidar.

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