Usar lentes de contacto

¿Cómo saber si su hijo está listo para usar lentes de contacto?

Llega un momento en el que los niños que usan anteojos se cansan de ellos, te pedirán que le compres lentes de contacto. Por comodidad, lucir diferente, estética o moda. Antes de negarte a hacerlo por considerarlo muy pequeño, debes saber que no existe edad ideal para su uso.

Hay casos donde bebés usan lentillas por enfermedades congénitas. En estos casos la higiene y cuidado corre por cuenta de los padres. En cambio, un niño que desea usarlos debe conocer los riesgos de no ser responsable con su uso.

Lo primero que debes hacer es consultarlo con su oftalmólogo. Lo segundo, estar consciente de la responsabilidad que eso conlleva y honestamente responderte si tu hijo será capaz de asumirla.

En tercer lugar, si ya decidiste complacerlo, buscar los de mejor calidad y asegurarte de explicarle bien al niño cómo usarlos y mantenerlos. Así se evitarán posteriores disgustos, sustos o malos ratos.

Señales de que el pequeño está preparado para usar lentes de contacto

Para ahorrarte un poco el trabajo, existen algunos signos que muestran si tu retoño está listo para usar lentillas. Solo debes responder estas preguntas con sinceridad y si la mayoría son afirmativas, tienes la respuesta.

  • ¿Tu hijo desea usar pupilentes y te lo pide con frecuencia?
  • ¿El pequeñín de la casa es responsable en otras áreas de su vida?
  • ¿Le gusta la limpieza, mantiene buenos hábitos de higiene por sí mismo?
  • ¿Cuida bien de sus anteojos cuando no tiene adultos cerca?
  • ¿Una de las razones para querer usar lentes de contacto es por la práctica de algún deporte?
  • ¿Cuida de sus pertenencias fuera y dentro del hogar?
  • ¿Cumple con las órdenes que le das de cómo usar ciertos objetos?
  • ¿Está consciente de los peligros que corre si no cumple con el correcto uso y mantenimiento de estos?

Si responde a estas preguntas con un sí, puedes tener la seguridad de comprarle a tu pequeño los lentes de contacto deseados y abrirle la puerta a una nueva experiencia más cómoda pero con más compromiso.

Comprar lentillas baratas puede resultar más caro

Dejarse llevar por las ofertas que ofrecen algunos locales, o a través de Internet, puede acarrear gastos futuros en la salud óptica de su hijo. Así que en este caso es preferible no escatimar a la hora de pagar por los mejores lentes de contacto.

Con la debida prescripción del especialista, acude a un lugar donde consigas los pupilentes idóneos, accesorios como el recipiente para guardarlos y el limpiador adecuado para ellos.

Esto te ahorrará preocupaciones posteriores y ayudará al pequeño a entender la seriedad del asunto y no tomar a la ligera su nueva responsabilidad.

Hay que elegir adecuadamente las lentillas baratas. En ciertos casos, comprar un producto defectuoso puede hasta dañar la vista de su hijo. De hecho, expertos han denunciado que los lentes de contacto de baja calidad ocasionan en muchas personas infecciones oculares muy peligrosas.

Tu propio oftalmólogo te puede recomendar algunas marcas del mercado que te agilicen la tarea a la hora de buscar. Opta por acudir a sitios seguros y obvia las ofertas que abundan prometiendo seguridad para tus ojos.

Recuerda que no se trata de un adorno sino de un artículo médico que necesita tu pequeño. Esta es una forma de enseñarlo a cuidar su vista que te permitirá tener la tranquilidad de saber que no corre peligro al usar unas lentillas dañinas.

Consejos para cuidar los pupilentes y la vista

Mantener una buena higiene de los lentes de contacto y ser responsable con su uso es vital para todo niño que vaya a utilizarlos. Aunado a esto compartimos varios tips para que esto se cumpla:

  • Deben lavar bien sus manos y secarlas con una toalla que no suelte pelusa antes de manipular los lentes.
  • Comprar el líquido limpiador recomendado por el profesional. Enséñalo cómo limpiarlos correctamente. Debe frotarlos ligeramente en la solución para enjuagarlos y desinfectarlos.
  • Recordarle que jamás debe usar agua, mucho menos saliva, para limpiar sus lentillas. No dormirse con ellos puestos. Ni usarlos por más tiempo del recomendado por el oftalmólogo.
  • Jamás compartirlos con otra persona ni usar los de otro.
  • Si practica algún deporte es recomendable que use lentes protectores encima para proteger los ojos ante cualquier golpe, objeto o sustancia que pueda ingresar y ocasionar un daño.
  • Si el ojo está irritado, rojo o hinchado, debe evitar usarlos por unos días. Así que es recomendable que no deseche sus antiguos anteojos.
  • Debe estar atento ante cualquier señal de infección, ya sea ardor, picazón, enrojecimiento o hasta lagrimeo.

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