Recopilación de microrrelatos sobre el cáncer de mama

El pasado día 12 de octubre, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, lanzamos un concurso de microrrelatos desde Cuidate CV para apoyar la lucha contra el cáncer de mama, compartir experiencias y apoyar a las afectadas.  Durante dos semanas hemos recibido en nuestro muro de Facebook 12 microrrelatos relacionados con el cáncer. Nos han escrito enfermas, parientes, personal sanitario, hijas, e incluso hemos recibido microrrelatos a través de otros canales como el correo electrónico.

Historias de superación, de pérdidas, de esperanza, llenas de emoción, sentimiento y, sobre todo, historias de personas que han querido compartir vivencias, experiencias o emociones relacionas con el cáncer de mama y su superación.

Entre todos ellos, un jurado formado por personal de la Dirección General de Investigación y Salud Pública ha elegido el microrrelato de Asun Perruca por su intensidad, realismo y el mensaje de superación que desprende, como texto destacado en el ebook recopilatorio que se editará próximamente.

 

Asun Perruca

Convivir con mi cáncer de mama fue como ascender por una montaña altísima. Antes siempre pensé que esa cima sería algo inalcanzable para mí, pero después del diagnóstico dije: “Tengo que llegar”. Creo que supe liberarme de cargas inútiles y recibí unas buenas botas y varios bastones maravillosos en los que apoyarme.

La ascensión fue dolorosa. Cada cierto tiempo debía detenerme a descansar, pero entonces la naturaleza me regalaba un paisaje.

A veces me faltó el oxígeno,o se me quebró un bastón, o caí , pero un día llegué.

Allí aprendí a mirar las cosas desde arriba

 

Desde Cuidate CV queremos agradecer a todos ellos su participación e invitaros a leer los microrrelatos a y a compartirlos para que entre todos contribuyamos a normalizar, a ponerle nombre y apellidos al cáncer.

 

Sonia de la Torre Beltrán

Hope ya no era la chica más linda del barrio. Alta, morena, ojos almendrados, pelo rizado… y con una operación de cáncer de mama. Pero cada vez que pasaba por delante de su tienda, Yang continuaba agachando la mirada. Una tarde que se atrevió a mirarla, ella posó sus enormes ojos castaños en él. Siempre lo hacía en realidad, y veía cómo rehuía su mirada. ¿Sería por su aspecto? Continuó su camino. Mañana, se dijo. Yang desvió la mirada una vez más, azorado. Aquellos ojos le abrasaban, y le había sonreído. A él. Mañana, pensó, mañana le diré lo guapa que es.

 

Eva María Marcos

Mi madre, sentada sobre la cama, empapaba una esponja. Mi abuela, acostada, tenía la camisa del pijama abierta y su hija la lavaba con cariño. Yo las espiaba desde la puerta. A mi tierna edad, desconocía el cáncer de mama y no comprendía el porqué de aquella larga cicatriz que, perpendicular, mutilaba su pecho como una carretera de dolor. Un trazo que escondía su feminidad en un macabro juego. Emití un quejido muy impresionada y mi abuela me reclamó por mi nombre. Entré mirando su vacío y la besé. Había tanto coraje en sus ojos. “Todo pasa, mi niña, todo”.

Maria José Pérez

“Tienes cáncer de mama”, escuchas las palabras y piensas: ¿por qué a mi? y crees que el mundo se te cae encima. Al momento levantas la cabeza,miras a tu lado y sonríes, tú tienes algo que la enfermedad no tiene, AMIGOS. Esa gente que te quiere, que estará ahí para ayudarte, apoyándote en los malos momentos que son muchos. Aquellos que están cerca o lejos, es igual, pero que siempre tienen una sonrisa o una palabra para animarte.

Por eso os digo AMIGOS que siempre sonriáis pues alguien puede necesitar vuestra sonrisa.

 

Vicky Márquez

Hace 5 años, conocí en la red a una gran mujer. A pesar de la distancia (Alicante-Coruña) y de la edad, somos “tatas”, hermanas. Es la persona más positiva que jamás he conocido, tanto, que se ganó hasta el cariño de gente de mi localidad a través del facebook. Un día, nos dió una mala noticia: Tenía Cáncer de mama. Pero tal como es ella, no parecía mala noticia, no…Parecía un reto en el que íbamos a ser sus compañeros de hazañas.A la semana de operarse, la valiente de mi tata, vino a conocernos. Y ya hemos luchado. Campeona. TQ.


Isabel Bebiá Febrer

Llego a mí temblando, lívida, a punto de desmoronarse. Cuando pudo hablar me dijo, “alguien en el hospital, que ni siquiera se ha identificado como médico, me ha dicho: Esto es una mama normal y esto no lo es… no digo que vayas a morirte…”

Dos días antes ella acababa de separarse del padre de sus hijas; su médico, al verla tan vulnerable, le había pedido una mamografía, que probablemente en otras condiciones no hubiera solicitado por su juventud y el cáncer de mama estaba ahí detrás…

Seguro que habría agradecido otra forma de comunicarle el diagnóstico.

Llego a mí temblando, lívida, a punto de desmoronarse. Cuando pudo hablar me dijo, “alguien en el hospital, que ni siquiera se ha identificado como médico, me ha dicho: Esto es una mama normal y esto no lo es… no digo que vayas a morirte…”

Dos días antes ella acababa de separarse del padre de sus hijas; su médico, al verla tan vulnerable, le había pedido una mamografía, que probablemente en otras condiciones no hubiera solicitado por su juventud y el cáncer de mama estaba ahí detrás…

Seguro que habría agradecido otra forma de comunicarle el diagnóstico.

 

Fabiana Lilian Scifo

En agosto del 2011 note que mi mama tenía una protuberancia importante, si bien hacía tres meses me había hecho estudios no salía más que displasia. Fui al médico ecógrafo y me derivo a un Instituto Oncológico donde él también trabaja.

Lo primero que me hicieron fue una punción y vino la triste noticia “tiene un Carcinoma Mamario. Cáncer de Mama”. Noticia devastadora.

Pasé por quimioterapia, dos operaciones y ya nada malo quedaba en mi cuerpo!!! Luego los rayos y la medicación por 5 años.

Al año justo de haber empezado con esta pesadilla los estudios dieron QUE ESTOY SANA POR COMPLETO!!!

Cada palabra de Todos los que me quieren me bastaba para sanarme!!! Es muy importante la contención familiar.

Si algo tengo que dejar como mensaje es Hablar del tema aunque cueste, es difícil decir tengo Cáncer de Mama pero alivia el alma… el Amor que se recibe es Sanador!!! pero nunca dejar los tratamientos médicos, confiar y tener fe en quién uno crea.

No es fácil transitar este camino pero se puede si uno se ocupa del tema.

 

Carlos Andrés David

En mi caso, el cáncer de mama irrumpió en mi vida en Marzo de 2011. Soy estudiante de Medicina y ya antes había oído hablar y estudiado lo que era y la gran incidencia que tiene en la sociedad occidental, pero no fue hasta ese momento, cuando diagnosticaron la enfermedad a mi madre, que comprendí realmente lo que implica, no solo médicamente sino también psicosocialmente.

Para mí, ver a mi madre luchar contra la enfermedad y sufrir los efectos físicos y psicológicos del tratamiento ha sido y sigue siendo todavía hoy un ejemplo de superación personal y de cómo afrontar la vida con optimismo y fuerza, aún cuando físicamente ésta no está presente. Ánimo mamá y ánimo a todas las mujeres que como tú luchan por ganar la batalla al cáncer de mama.

 

Xavi Gassó

Miras adelante. Suspiras. La vida es así, tienes muchos caminos por recorrer y muchas promesas por cumplir, pero lo único que es cierto es que a cada paso que das aprendes algo. Ayer fue una nueva palabra, mañana tal vez sea una emoción. Pero, de entre todo lo que me ha hecho crecer, me quedo con tu lucha, tu valentía, tu entereza, esa que me enseña que no existe nada que pueda franquear tu espíritu. El cáncer de mama me puso frente a tu mirada, en tu espejo, y comprendí enseguida qué significa vivir. Este té es delicioso. ¿Dónde lo compré? Ah, ya recuerdo…

 

Antonia Navarrete Lebrato

Háblame de tus noches inciertas

del daño, que esconde tu cuerpo,

de goteros recorriendo tus venas

para curar el mal de tu pecho.

Cuéntame tus inquietudes,

cuéntame todos tus miedos,

no quiero que de mí dudes

y me cuentes tus desvelos.

Amiga dale ya la espalda,

que al final se aburrirá,

al verte fuerte y erguida

el bicho malo se marchará.

Uniremos nuestra fuerza,

lucharemos hasta el final,

hasta verte amiga curada

y liberada de todo mal.

¿Ves, como valió tu empeño?

¡hiciste muy bien en luchar!

ya todo será un mal sueño

del que tendrás que despertar.

Ya lo conseguiste amiga,

tu fuerza venció al bicho,

le ganaste la dura batalla

al no consentir su capricho.

 

Rafael Borrás Aviñó

ANWAR

Vende gangas que transporta al hombro en un abultado saco de tela: vestidos, medias, tejanos… La “Anwar’s boutique”, bromeamos la clientela al verlo llegar. Veintipocos años, huesudo, tostado de pelo y piel. Simpático a rabiar. Aunque podría ser mi hijo, me llama “chica bonita” cuando le deslizo diez euros a cambio de unos leggins y un chascarrillo gracioso.

Este verano me operaron un cáncer de mama. Lo sabe todo el barrio. Ha venido Anwar y me he probado una camiseta ajustada. “Chica aún más bonita”, ha dicho con su mejor sonrisa. Quisiera tener treinta años menos. Anwar significa “Luz”.

 

María Antonia Carratalá

Mientras los aromas del jardín envuelven mi cuerpo esta tarde de primavera, y mi boca degusta un insuperable té “desierto mágico”, mi taza de porcelana, recuerdo del último viaje a Londres, se mantiene delicadamente entre mis dedos. Unas hojas se balancean en el aire antes de caer dulcemente sobre mi espalda acariciando mi piel.

¡Aquel murmullo en mis oídos! Intentaba comprender el contenido de las palabras escuchadas unos minutos antes, a través del teléfono: “cáncer de mama”.

Mis oídos callan, ahora comprendo. Hoy es el primer día.